Noticias / Novedades

Tom Pidcock, a un paso de ser uno de los ciclistas mejor pagados… ¿fuera de Ineos?

Está en uno de los equipos más potentes del mundo, y el más poderoso económicamente. Eso sí, también con una nómina de estrellas inabarcable y un enfoque demasiado dirigido hacia las grandes vueltas. Y él tiene el potencial de convertirse en una de las mayores estrellas del pelotón, aunque tirando de clásicas, mundiales, mountain bike y CX. Por todo esto, y porque acaba contrato a finales de este año, Tom Pidcock está a un paso de ser uno de los ciclistas mejor pagados del mundo. Pero… ¿quizá lo sea fuera del Ineos? Desde luego, parece que los equipos del WorldTour (y, sobre todo, las marcas de bicis) se lo rifan.

En el club de los sueldos más altos, con 3-5 millones al año

Todo se está llevando, hasta ahora, con bastante discreción, tanto por parte de la estructura como por la de los representantes del corredor. Pero, según el portal VeloNews, otras escuadras y fabricantes de bicicletas ya han confirmado que están pendientes de Tom Pidcock, pues hasta el momento no ha firmado ninguna renovación del conjunto británico. Y esta publicación señala que, si hay ofertas y contraofertas en una hipotética negociación, no sería extraño que el próximo salario del joven prodigio de 22 años subiera hasta los 3 millones anuales, o incluso que llegara a los 5 millones.

Esto lo colocaría bien alto en el ranking de los ciclistas mejor pagados, en competencia con Geraint Thomas por el tercer o el cuarto puesto. Los únicos que lo superarían seguro, de ser todo así, serían Tadej Pogacar (6 millones al año) y Chris Froome (5,5 millones), mientras que desconocemos cuánto percibe ahora Peter Sagan en su nuevo equipo, TotalEnergies. El mediático eslovaco cobraba 5,5 millones en Bora-Hansgrohe, una buena parte de los cuales siempre se ha dicho que los ponía Specialized. Marca que, por cierto, le ha acompañado en la transición a tierras francesas.

Este enorme interés por Pidcock se explica, desde luego, por su extraordinario talento, que le da la posibilidad de aspirar a cosas como conquistar la triple corona: los campeonatos del Mundo de CX, XCO y carretera. Pero también por su imagen pública, pues es británico (lo primero) y ha demostrado bastante carisma. Y, en tercer lugar, el hecho de que compita y gane en las tres modalidades lo convierte en una bicoca para casi cualquier marca de bicis… cualquiera menos, básicamente, la suya actualmente.

Pinarello no tiene modelos de MTB en su catálogo, por lo que el año pasado el corredor tuvo que configurarse su propia montura, una BMC Fourstroke. Y luego, para la temporada de ciclocross, los italianos le hicieron estrenar una nueva versión de la Crossista. Firmas consolidadas en mountain bike, como Specialized (Bora-Hansgrohe y Quick-Step), Cannondale (EF Education) Trek, Scott (DSM) o la propia BMC (AG2R) sin duda estarían dispuestas a desembolsar una importante cantidad de dinero por tenerle en uno de los equipos a los que patrocinan y/o suministran.

¿Cuánto durará el papeleo Pidcock?

Al parecer, ya se está trabajando en una oferta en firme de una de estas formaciones. Y, aunque todas ellas podrían hacerle un hueco en sus plantillas a un corredor como Pidcock, no nos sorprendería si se tratara de la primera, Bora; que, tras perder a Sagan, se encuentra un tanto huérfana en el terreno de las carreras de un día.

Tampoco es extraño que estas informaciones hayan salido a la luz ahora, justo después de que el joven británico se proclamara con autoridad campeón del Mundo de Ciclocross. Esa victoria, junto con su oro olímpico en XCO y su brillante primera temporada de profesional en carretera, ha disparado su caché a las nubes. El agente de Pidcock es Andrew McQuaid, hijo del que fuera presidente de la UCI Pat McQuaid, y representante también de varios otros actuales o antiguos corredores de Ineos: Richie Porte, Rohan Dennis, Geraint Thomas… Así que sabe lo que se hace.

En cualquier caso, todavía queda tiempo para que el futuro de la estrella de Leeds se resuelva, pues los nuevos contratos suelen firmarse justo antes del Tour de Francia (o durante) y anunciarse a su término, en julio. Pero, desde luego, su gente sabe que el tiempo corre a su favor, y que, cuanto más se prolongue el culebrón, más podrán alzar las pujas. Esto, siempre y cuando Ineos no cuente con una cláusula en el contrato que le permita retener al corredor en términos más favorables para ellos aunque haya otras ofertas, claro. Si así fuera, los de Dave Brailsford tendrían la sartén por el mango.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.